jueves, 10 de diciembre de 2009
"Hoy me ha vuelto a llamar a las dos de la mañana, no se porque esta vez me lo esperaba, siempre tiene esta actitud, cuando discute con su mujer suele ir a la Taberna "el Loro" y acaba emborrachandose e intentando seducir alguna jovencita. En el pueblo es sabido por todos que Juan frecuenta prostitutas y que a su mujer no le importa, siempre y cuando este cumpla con el deber de traerle el jornal a casa.
Tiene dos hijos, el mayor de ellos tiene 14 años y ya comienza a entender el estilo de vida de su padre y aunque su madre Matilda se lo niega, sabe que no puede ocultar por mucho más tiempo los rumores que a gritos hacen eco en su familia"
lunes, 12 de febrero de 2007
Parecía la hoja de un diario, quizás Jane escribia para aliviar su dolor, por lo visto el amor destruyó una parte de su vida, aún así, nunca me contó que hubiera alguien en su vida, me entristeció pensar que si hubiera tenido una oportunidad para comprenderla y ayudarla las circunstancias no hubieran sido las mísmas.
Sentí la necesidad de conocerla más, sentír su angustía, así que seguí abriendo armarios, cajones... pero no logré divisar nada, huvo momentos en los que me desesperé, pero aún así, con lo propuesto, seguí adelante . Salí al pasillo para dirigirme a la única habitación que me quedaba por revisar, sólo había una pequeña cama con un pequeño mueble, parecía muy antigüo, abrí el primer cajón con mucho cuidado, lo único que encontré fueron papeles amontonados sin ningún orden, facturas de teléfono, recibos del banco, una libreta con números de teléfono...., seguí indagando, abrí el segundo cajón, sólo había un cuaderno marrón con una cinta roja en el lomo. En aquel momento comprendí que tenía en mís manos los deseos de Jane, sus anhelos, tenía su diario.
viernes, 2 de febrero de 2007
Me dirigí hacia la cocina, un ruido me sobresaltó, para mi sorpresa era Pixi y Dixi, tenían la ventana de la cocina entreabierta y de algún modo para sobrevivir saltaban al patio de la vecina y de este a la calle, no podía dejarles allí, así que decidí llevarlos a casa con el propósito de encontrales alguna persona decente que pudiera cuidar de ellos.
Entré en una de las habitaciones, había un teléfono en un pequeño mueble acompañado de varías fotografías, me acerqué un poco más para satisfacer mi curiosidad, Observé a Jane con un jovén de tez morena, parecían felices... la segunda foto reflejaba una familia unida, ella estaba sentada en una butaca mientras que su madre y su padre aparecían detrás, a su derecha sujetándole la mano permanecía su madre.
A su izquierda estaba el teléfono, debajo de este había una nota con una escritura borrosa, daba la impresión de que Jane había llorado y mojado algunas de las letras, para mi asombro en la nota decía:
jueves, 1 de febrero de 2007
Había hecho de su casa, su refugio, su guarida. Nunca se llevó trabajo a casa, la clase de clientes que la frecuentaban eran de los que uno no querría tener jamás de vecinos, ni tan siquiera tropezarse con ellos en la calle, en mas de una ocasión visitó el hospital a causa de algún cliente insatisfecho. Hacía solo dos meses que un marinero coreano la había arrastrado de los pelos por casi dos manzanas tras haberle propinado una brutal paliza, solo porque le pareció ver una sonrisa en la cara de Jane cuando este dejaba al descubierto su raquítico pene.
Vivía sola, como única compañía tenia 2 gatos, pixie y dixie,salvados de un cliente que se dirigía a arrojarlos al río en un saco y decidió hacer una parada al verla trabajar la calle, por supuesto nada de esto me lo contó ella, me enteraría mas adelante.
Allí me encontraba, a las puertas de su casa, había sido nombrado su albacea testamentario y debía hacer cumplir su última voluntad. Así me lo había notificado el juez, tras la apertura del testamento. Me habían entregado una copia del testamento, las llaves de su casa y una carpeta de documentos a la que aun no había podido echar un ojo. No era algo que me entusiasmase hacer, al fin y al cabo, ¿cuan importante podría ser la ultima voluntad de una fulana?. Pero habiendo sido su único "amigo" me veía en la obligación de hacer cumplir sus últimos deseos.
miércoles, 31 de enero de 2007
A sus 32 años dejó de pensar en sus sueños, resentida con la vida y las oportunidades que nunca le concedieron optó por sobrevivir en la sombra, ajena a la realidad de cualquier persona con una vida normal.
Tenía un pequeño piso de alquiler a 5 Km de la ciudad, era un lugar tranquilo con un pequeño parque, algo descuidado y abandonado, pero aún así le gustaba asomarse a la ventana y contemplar la paz que le ofrecía aquel lugar, era su momento, el único momento del día podía sentir un pellizco de felicidad.
martes, 30 de enero de 2007
Su diminuta cabeza colgaba balanceándose al final de la cuerda, sus facciones que en algún momento debieron ser delicadas se mostraban abotargadas y su piel, ahora color añil, dejaba entrever la dureza con que le había tratado la vida.